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Industria del cemento· 2 min de lectura

Akçansa eleva combustibles alternos al 21,9% en Türkiye

Akçansa alcanzó 21,9% de combustibles alternos en 2025 y apunta a 35,0% en 2030, con biomasa y ATY para recortar CO₂ en hornos de clínker de Türkiye.

Fuente: Akçansa 2025 Entegre Faaliyet Raporu

Akçansa alternatif yakıt oranını 21,9% seviyesine çıkardı
Ilustración editorial generada con IA; no representa la instalación citada.

Akçansa reportó un uso de combustibles alternos de 21,9% en 2025 y mantuvo su objetivo de 35,0% para 2030 en sus operaciones de cemento en Türkiye.

Según el Akçansa 2025 Entegre Faaliyet Raporu, la compañía prioriza residuos industriales, lodos de tratamiento, biomasa y neumáticos fuera de uso como sustitutos de combustibles fósiles en el proceso de producción.

El reporte fija 21,9% de combustibles alternos

La tasa de uso subió frente a 2024, cuando Akçansa informó 20,3%. El mismo capítulo del reporte presenta el objetivo de 35,0% para 2030, dentro de una transición gradual en procesos intensivos en energía.

La compañía afirma que durante 2025 continuó con mejoras de infraestructura y procesos para elevar el uso de combustibles alternos. También reporta evaluaciones técnicas y operativas para ampliar la biomasa en distintas plantas.

Biomasa y ATY amplían la base térmica

Akçansa informó que convirtió 65 mil toneladas de residuos de biomasa en energía durante 2025. La biomasa reduce la dependencia de combustibles fósiles cuando el suministro mantiene poder calorífico, humedad y granulometría adecuados para el sistema de alimentación.

El reporte también describe una cooperación estratégica de 10 años con Akademi Çevre para instalar una planta de preparación de ATY con capacidad de 60.000 toneladas/año. La instalación inició operaciones en octubre de 2025, según Akçansa.

La compañía espera evitar cerca de 130 mil toneladas de emisiones de dióxido de carbono durante el periodo contractual. El documento no publica resultados operativos del ATY por horno, ni desglosa cuánto aporta cada planta a la tasa de sustitución.

El Ángulo Knergy

El salto de 20,3% a 21,9% no se decide sólo en compras de residuos: se decide en la estabilidad térmica del calcinador y del quemador principal. Cuando entra más biomasa o ATY, el operador debe sostener temperatura de llama, burnout del carbono, oxígeno disponible y composición de gases sin castigar clínker ni emisiones. La inyección localizada de H₂/O₂ en el piroproceso se analiza precisamente en ese punto: acelerar la cinética de combustión alrededor del combustible sólido, mejorar el uso del oxígeno en la zona reactiva y abrir margen para residuos con humedad o volatilidad variable. En una planta que apunta a 35,0% de sustitución hacia 2030, la pregunta técnica es si el sistema puede aceptar más ATY sin elevar CO, sin perder reactividad de clínker y sin aumentar la variabilidad del horno. La respuesta exige pruebas por punto de inyección, curva de llama, química del azufre y calidad real del residuo disponible.

Lo que Akçansa no ha publicado

Akçansa no ha anunciado fecha, presupuesto ni resultados industriales de una solución comercial de H₂/O₂ en sus hornos. El reporte coloca la investigación de hidrógeno y oxígeno dentro de sus proyectos de I+D, junto con CCUS, adiciones minerales y valorización de residuos de construcción.

El dato publicable por ahora es el avance de combustibles alternos: 21,9% en 2025, 60.000 toneladas/año de capacidad de ATY y una meta de 35,0% para 2030.

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