Nuevo control en InterCement abre era del carbono en Brasil
Brasil sumará el cemento a su mercado de carbono desde 2027; InterCement cambia de controlador. Bajo CBAM y cobro interno, cada kcal ya cuesta en euros.
Fuente: Global Cement — Update on Brazil, July 2026
Cambio de control y carbono: el día después en InterCement
A inicios de abril de 2026 cerró el segundo hito del plan de reorganización judicial de InterCement Participações, con lo que el consorcio liderado por LATCEM, Redwood Capital Management y Moneda Patria Investments asumió el control de la cementera brasileña y desbloqueó un aporte de US$110 millones de los nuevos financistas, según CemNet (abril de 2026). El 15 de julio, Marcelo Mindlin —controlador de LATCEM— confirmó a Global Cement que la nueva gerencia prepara la venta de su participación en Loma Negra, en Argentina.
Brasil concentra cerca de 67 Mt de despacho anual y tres de los grandes operadores locales (Votorantim, CSN e InterCement) atraviesan simultáneamente procesos de venta, refinanciación o cambio de mando. Sobre ese cuadro, el gobierno federal brasileño publicó en mayo de 2026 los lineamientos preliminares de su propio mercado de carbono, con el cemento en la primera fase del esquema que arrancará en 2027, luego de un período de preparación de cuatro años; si la hoja de ruta se mantiene, las cementeras brasileiras empezarán a pagar por sus emisiones a partir de 2031.
Lo que cambió en el tablero
La SNIC (sindicato nacional del cemento) había informado un crecimiento del 2,3% interanual en las ventas del primer semestre de 2026, con 32,9 Mt despachadas frente a 32,1 Mt en el mismo período de 2025. El propio SNIC atribuyó el repunte a Minha Casa, Minha Vida (MCMV), que según el sindicato concentró el 50% de los lanzamientos inmobiliarios del primer trimestre y añadió un 10% adicional a las ventas, con la expansión del programa a hogares de mayores ingresos en abril previendo +5 Mt adicionales de consumo. La misma fuente proyecta que 2026 podría superar los 67 Mt de 2025.
Las cifras comerciales no borran tres focos de presión que la propia SNIC enumeró: costo y volatilidad del combustible vinculada a la geopolítica; una Selic que no cae como se esperaba; y el cambio en la jornada regulada que elevará el costo laboral en el segundo semestre de 2026. Estos vectores describen por qué el cambio de control en InterCement ocurre cuando el sector más lo necesita: un balance saneado que acompaña un giro regulatorio.
El Ángulo Knergy
Bajo el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera de la UE (CBAM) en fase definitiva desde el 1 de enero de 2026 y con Brasil apalancando su mercado doméstico de carbono desde 2027 hacia un cobro por emisiones desde 2031, cada kilocaloría no ahorrada y cada punto de TSR no capturado deja de ser “mejora técnica” para convertirse en euros o reales por tonelada exportada. Para InterCement, el cambio de control vuelve medibles tres variables del horno: consumo térmico marginal, tasa real de sustitución térmica y restricciones de cloro/bypass que condicionan el coprocesamiento. Ninguna de ellas acredita por sí sola un ahorro contractual ni permite atribuir desempeño a una tecnología antes de medir línea base, punto de inyección, estabilidad de llama y calidad del clínker. La gerencia de proceso necesita convertir cada opción en un caso de negocio trazable: energía evitada por tonelada, costo del combustible desplazado, inversión de integración y costo de carbono aplicable. Esa comparación permite ordenar proyectos sin confundir una hipótesis de ingeniería con una garantía. La decisión técnica para el nuevo controlador es definir qué datos ya existen, qué campaña de medición falta y qué umbral económico debe cumplirse antes de comprometer capital.
Lo que falta por confirmar
InterCement no ha publicado un nuevo plan de descarbonización posterior a abril de 2026, ni los montos específicos de inversión vinculados al CBAM/mercado de carbono brasileño, ni el calendario formal para la desinversión de Loma Negra. La fecha de ofertas por CSN Cimentos cierra el 7 de agosto de 2026 y un eventual contrato podría firmarse en septiembre; la valuación de US$2,5 mil millones pretendida por CSN frente a los cerca de US$2 mil millones que ofrecen los postores chinos (Anhui Conch, Huaxin Cement, Sinoma International) deja una brecha que el mercado está mirando.